Linfedema

El linfedema es la inflamación desarrollada a partir de un sistema linfático disfuncional. La falla en el sistema linfático puede ser el resultado de malformaciónes congénitas o debido a trauma o cirugía. Puede afectar cualquier parte del cuerpo, pero es más común en brazos y piernas.

El edema ocurre cuando la cantidad de linfa aumenta y el sistema de drenaje linfático es incapaz de drenarlo. Para estudiar las causas ha sido dividido en primario y secundario. El primario se presenta al nacimiento o en la infancia  y se caracteriza por subdesarrollo de los vasos linfáticos o de los ganglios linfáticos. El secundario es el resultado de causas externas al sistema linfático. Ejemplos: Radioterapia, Cirugía, Cancer, etc. En México la principal causa de linfedema en las extremidades es la cirugía por cáncer. En extremidad superior por cáncer de mama y en extremidad inferior por resección de ganglios inguinopelvicos.

El tratamiento actual se divide en: conservador, derivativo y reconstructivo. El tratamiento conservador consiste en utilizar fajas de compresión para disminuir el edema y mantenerlo al mínimo. Se complemente con terapias de drenaje linfático que ayudan a “vaciar” la linfa de le extremidad afectada. Este método mejora la calidad de vida, pero no se considera un método curativo y se reserva para casos leves o incipientes y/o para pacientes que recibieron tratamiento derivativo y reconstructivo. El tratamiento derivativo restaura el flujo linfático mediante uniones del sistema linfático con las venas. Estas derivaciones conocida como LVA (lympho-venous anastomosis) permite mover la linfa de la extremidad afectada hacia el sistema venosos y con esto se reduce la carga de linfa en la extremidad. Los resultados alcanzan 67% de reducción del exceso de volumen del miembro afectado. Debe considerarse este método en paciente que no han respondido al tratamiento conservador. Finalmente el método reconstructivo consiste en transferir ganglios linfáticos sanos del mismo paciente, previamente seleccionados de otra parte del cuerpo y colocarlos en el área afectada por el linfedema. La transferencia es el método que ha comprobado los mejores resultados en el largo plazo, con resultados que se mantienen y mejoran durante los primeros 10 años de la cirugía.